
| Combate de Puesto del Marqués |
Por José de Guardia de Ponté
Martín Rodríguez recibe órdenes de entrar a la Puna y lograr una victoria para mejorar la imagen del ejército. Lamentablemente el resultado de esta misión es totalmente inverso, ya que al hacer un alto en el paraje conocido como "El Tejar", su presencia es detectada por el comandante enemigo Antonio Vigil, quien atacándolo sorpresivamente lo reduce con facilidad tomándolo prisionero junto con varios de sus efectivos. De esta refriega logró huir Mariano Necochea quien llega hasta el cuartel general para informar lo acontecido.
Rondeau luego de las malas noticias demoró su accionar permitiendo a Pezuela concentrar su fuerza en Cotagaita y el jefe realista le otorgó la libertad a Martín Rodríguez para que pactara una reunión. Las gestiones no tuvieron éxito pero sí se pactó por correspondencia permitir la salida de Salta de la dama jujeña Josefa Raimunda de Marquiegui, esposa del general Pedro Antonio de Olañeta.
Hasta tanto, en reemplazo de Martín Rodríguez es nombrado el General Francisco Fernández de la Cruz para que avance hasta el Tejar y luego tome rumbo hasta Puesto del Marqués donde se tenía noticias que estaba establecida la vanguardia enemiga.
Esto era así ya que en los primeros días de abril de 1815, Antonio Vigil con 300 hombres de caballería de línea, se había establecido en la hacienda del *Marqués de Campero (Puesto del Marqués). Vigil pertenecía a la vanguardia del ejército español acantonada en Yavi. Había sido enviado en carácter de observador por su comandante, el brigadier Pedro Antonio de Olañeta. El puesto se componía de una casa principal y una corta ranchería en medio de un terreno abierto, árido y frío. Pronto los realistas recibieron un refuerzo de 300 hombres procedentes de Cangrejos. Se mantuvieron entonces en el mayor descuido. Seguramente confiaban en la tregua de hecho que el general de su ejército Joaquín de la Pezuela había establecido con Rondeau.
De la Cruz que contaba con un poco más de experiencia que Martín Rodríguez, consideró que lo más conveniente era armar una fuerza punitiva compuesta por caballería ligera y fundamentalmente conocedora de la zona. No obstante espera órdenes superiores para ordenar el avance. Güemes, entonces, viendo la indecisión y la falta de iniciativa por parte de Rondeau, parte a las dos de la madrugada hacia el Puesto del Marqués con un Regimiento de Dragones y un contingente de mil gauchos Salto-Jujeños comandados por el mismo. De la Cruz ordena entonces la partida de un batallón de infantería: "Los Cazadores" al mando de Dn. Rudecindo Alvarado.
Los Dragones debieron retrasarse en espera de la infantería y como estaba previsto la caballería Salto-Jujeña avanzó rápidamente durante la noche llegando antes del amanecer amanecer al Puesto del Marqués, aproximadamente 5,30 de la mañana, donde se divisó el campamento enemigo en pleno descanso. A la voz de atacar de Dn. Martín Miguel los centauros gauchos se lanzaron en rabiosa envestida contra la dormida tropa y en feroz entrevero realizaron terrible matanza.
En el combate murieron cuatro oficiales y 105 soldados realistas. Quedaron heridos o prisioneros cinco oficiales y 117 soldados. Además, según el parte de guerra correspondiente, los españoles perdieron todas sus armas y municiones, guiones, equipajes y bestias. El comandante Vigil logró huir con el capitán Valle y 12 hombres. De parte de los patriotas no hubo más desgracias que dos gauchos heridos
Este hecho victorioso del 14 de abril de 1815 sería la única ventaja que alcanzaría la tercera expedición al Alto Perú.