Por José de Guardia de Ponté
Hijo de padre cantor y guitarrero, nació en la provincia de Salta y vivió en Cafayate hasta que su familia se trasladó a la ciudad de Salta, cuando rondaba los 18 años de edad. Cuatro años mas tarde emigra de su provincia natal y, tras un corto periplo, recala en la Capital Federal.

Con Miguel Angel Pérez
A principio de los años 60, es invitado por el músico Lito Nieva a completar un nuevo y revolucionario grupo folclórico: “Los Nombradores” fundamentalmente por las características de su tesitura a la cuerda grave. Acepta y queda formado el quinteto vocal con Nieva, Daniel Toro, Tito Bordones y Augusto Torres.
Después de lograr la consonancia apropiada de voces e instrumentos y tras intensos ensayos se graba un “demo” para una importante compañía discográfica multinacional y, tras el logro del tan ansiado contrato con la misma, deja el grupo y se traslada a Buenos Aires seducido por su espíritu aventurero. Tras su retiro del quinteto es reemplazado por el popular canta-autor Enrique “Chichí” Ibarra.

Ya en Buenos Aires, invitado por su amigo Carlos Langou, cofunda el grupo vocal “Quinteto Sombras” con Amelita Baltar, Ricardo Dionisi, “Nucho” Grasi y el propio Carlos Langou (director). Con este grupo se presenta en Cosquín, Baradero, San Lorenzo (Santa Fé), Festival Latinoamericano (Salta), Juegos Florales (Salta), Bahía Blanca, Gral. Dorrego y otras ciudades de la provincia de Buenos Aires, como así también en numerosas peñas folclóricas, en radioemisoras y canales de televisión de Capital Federal.
Tiene discos grabados con el Quinteto Sombras en “Music Hall” y en “CBS Columbia”.
Como solista, un registro discográfico titulado “Río de Tigres” grabado en Salta junto al guitarrista Gerardo Macchi Falú y Julia Elena Dávalos, como artistas invitados.
Este trabajo, plasmado con el auspicio de la Fundación “Carmen Rosa U. de Etchart”, se llevó a cabo merced a la generosidad de sus amigos, los músicos Jorge Eduardo Labanca , Eduardo Velardi y Domingo Ríos.

Desde 1974 colaboró, ad-honórem, como intérprete y en la organización del Festival denominado “Serenata a Cafayate”, creada por Arnaldo Etchart y César Perdiguero, durante sus siete realizaciones.
A mediados de 1981 Cofunda el “Grupo Vocal Animaná con Fernando Xamena, Roberto Marrupe y Patricio Jiménez. Este grupo de gran personalidad, armonizado por el maestro Julio César Reynaga, fue presentado a la prensa oral y escrita en Buenos Aires en las instalaciones de la Bodega de los Hermanos Etchart y en Salta en el salón “Juan Carlos Dávalos” de la Casa de la Cultura.
Realizó numerosas presentaciones en el norte de la provincia y en el valle calchaquí e integró el generoso elenco denominado “Para que no muera la Serenata”.
A la desaparición del grupo, siguió con sus presentaciones artísticas como solista en diferentes escenarios de Salta (Festival Latinoamericano, entre otros); Jujuy (Teatro Mitre junto a Gerardo Macchi Falú, Domingo Ríos y Tomás Lipán); Mendoza (Feria Agro-industrial de Luján de Cuyo, entre otras); Buenos Aires (Capital Federal y Gran Buenos Aires); Comodoro Rivadavia (Primer Festival de la Patagonia, junto a los poetas Miguel A. Pérez y Leopoldo Castilla y el Duo Salteño); Rosario (Santa Fé) con Gerardo Macchi Falú; Universidad Nacional del Litoral y de otros puntos del país.
En 1998 como poeta, edita y presenta su primer libro de poemas “Palabras…” en la Casa de la Cultura, con palabras alusivas a cargo del poeta Leopoldo “Teuco” Castilla y posteriormente en la “Feria del Libro” en Buenos Aires.
Tiene dos libros inéditos, uno de ellos de cuentos, listos para publicar.
Musicaliza sus propios temas (“Zamba del algarrobo”, “Virginia” y otros) y de otros autores, tales como el poeta José Ríos (“El Humiga” y “Hay olor a cosecha”) y la escritora Violeta Herrero (“Habitantes del alma” y “No estás”).
Su vasta y constante labor artística, le permite acceder a los beneficios de la Ley Nº 6475 de “Reconocimiento al Mérito Artístico” de la Provincia de Salta en el año 2000.
En el nuevo milenio, el 11 de noviembre de 2000 es invitado como canta-autor, por el bodeguero Arnaldo Etchart a San Pedro de Yacochuya (Cafayate) a integrar la flamante Primera Cofradía de los grandes vinos de altura y es denominado "Celebrante del Vino" (expresión poética tomada de los vates Manuel J. Castilla y César F. Perdiguero dirigida a los artistas) junto a otros autores y compositores nacionales.
Como escritor presenta su libro de cuentos “Anagrama” en el desarrollo de “Abril Cultural” 2004. Luego sus trabajos literarios integran: “Poetas 2005”, antología publicada por la Municipalidad de Cafayate (Salta); suplemento literario y “Leer lo nuestro” publicado por “El Tribuno” de Salta; “Cartilla de Serenata” (I y II) dirigida por César Fermín Perdiguero y en la publicación “Anacreonte” que dirigiera el poeta José Ríos.
En el prólogo de su libro “Anagrama (cuentos y relatos), nos dice el escritor Ricardo Federico Mena: “Los cuentos de Julio César Ulivarri, nos permite transitar guiados por su talento, esta nueva faceta de su creatividad. Lo ha hecho ya sobradamente, como cantautor y como poeta. Hoy lo hace en este nuevo género, ocasiones enmarcado por ese paisaje seco, quejumbroso y perfumado de los jarillales de su Cafayate. Ese paisaje agreste y tan querido, se fue quedando como una melancolía larga, en la mirada de un niño, navegando el agua de su memoria.” Y mas adelante, expresa: “…Julio César es un cavador de sueños y siembra sin sosiego, en el canto o en la literatura, como si fuera el horizonte fértil, donde siempre habrá una flor en la entraña de sus brisas transparentes. Es de muchas maneras un sembrador de ilusiones y como tal, apresura en lo que escribe los latidos de su corazón. Es un escritor conciso, sin desbordes, preciso y eficaz, pero su literatura distingue plenamente las contingencias de la vida, donde después de la lluvia sale luminoso el sol. Escribe sus textos con luces de luna, mientras va burilando pacientemente las palabras. Tiene además, una intensa vida interior y sabe escuchar los rumores de la noche, cuando le acercan palabras que horadarán el corazón de la mujer que ama, o la idea clara que plasmará en sus narraciones…”
Actualmente sigue actuando como solista en diferentes festivales y salas de espectáculos dentro y fuera de la provincia y trabaja constantemente en busca de nuevas creaciones.
NAZARENO
En descenso suicida mi mirada
como un cóndor ciego se abalanza
y sobre el manto de su piel descansa
en suave oleaje la mortal picada.
Son las ansias que como fiel manada
desde la cima del escarpe herido
van por la serpiente del camino
a enseñarme la historia sepultada.
Es Nazareno el final de ese camino,
hacia el cual, generoso, mi destino
me llevara a gozar de su simpleza.
Mi tributo a sus nobles pobladores,
hombres y mujeres, labradores
silentes de su historia y su belleza.
(Soneto del libro inédito “Apostillas”)
Julio César Ulivarri
Telf. 4252784 y 155319509
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