En diciembre de 1959, el físico Richard Feynman (Premio Nobel 1965) fue invitado a pronunciar un discurso en la Sociedad Americana de Física en el CalTech, California, EE.UU.
En ese ámbito afirmó:
“Los principios de la física, tal y como yo los entiendo, no niegan la posibilidad de manipular las cosas átomo por átomo... Los problemas de la química y la biología podrían evitarse si desarrollamos nuestra habilidad para poder ver lo que estamos haciendo, y para hacer cosas a nivel atómico”.
Esta afirmación se convirtió en una frase fundante de la nanociencia y la nanotecnología: fue la primera vez que se hizo pública la visión de intervenir tecnológicamente en el orden de los átomos.
Los expertos más reconocidos definen a la nanotecnología, como el desarrollo y la aplicación práctica de estructuras y sistemas en una escala nanométrica (entre 1 y 100 nanómetros). “Nano” es un prefijo griego que significa “mil millones”. En el caso particular de la nanotecnología, la unidad de medida utilizada es una mil millonésima parte de un metro1.
Pensemos que un cabello humano mide entre 60.000 y 120.000 nm de grosor. Diez átomos de hidrógeno, alineados uno tras otro, tienen el largo de un nanómetro. Una molécula de ADN mide aproximadamente 2,5 nm de ancho y un glóbulo rojo es enorme: mide unos 2.500 nm de diámetro. Nos estamos situando, de este modo, en los límites de lo pequeño
Un átomo es más pequeño que un nanómetro, pero una molécula puede ser mayor. Una dimensión de 100 nanómetros es importante para la nanotecnología, porque bajo este límite se pueden observar nuevas propiedades en la materia, principalmente debido a las leyes de la física cuántica.
La nanotecnología permite trabajar y manipular las estructuras moleculares y sus átomos. Los conocimientos, conceptos y técnicas derivadas de tal manipulación nos conducen a la posibilidad de fabricar materiales, máquinas, dispositivos e instrumentos nanométricos.
En este punto es importante señalar que la química siempre trabajó en este orden de magnitud, pero las tecnologías permitían su operación en modo “macro”; la novedad de la nanotecnología es trabajar sobre el mismo orden de magnitud, pero con todo detalle, ya no macro, ya no sólo desde las propiedades, sino desde los procesos que son capaces de concebir y desarrollar las distintas combinaciones de estos “pedacitos” nano.
1Esto es: 1 nanómetro = 0,000000001 metros.
Es decir, un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro, o millonésima parte de un milímetro.
También: 1 milímetro = 1.000.000 nanómetros
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